Por Iván Mañas, presidente de OFYDES.
El convenio Colectivo de Oficinas y Despachos de la Provincia de Valencia no es un texto abstracto ni ajeno a la realidad diaria de nuestras organizaciones. Es una herramienta que regula, de manera directa, las relaciones laborales de un amplísimo abanico de empresas, entidades y colegios profesionales. Por eso, desde OFYDES insistimos en una idea clave: cuanto mayor sea la implicación del sector en la negociación colectiva, mejor será el resultado para todos.
El convenio afecta de forma directa a actividades muy diversas: por poner solo algunos ejemplos, despachos jurídicos, servicios técnicos de arquitectura, agencias de publicidad, empresas de programación informática y gestión de recursos informáticos, agencias de noticias, servicios administrativos combinados, actividades de investigación, promoción inmobiliaria, administración de mercados financieros, organizaciones empresariales, patronales, sindicatos, fundaciones y, por supuesto, colegios profesionales. Todas estas entidades comparten una realidad común: gestionan equipos humanos y necesitan un marco laboral equilibrado, claro y viable.
El propio convenio es explícito al respecto. Obliga a todas las empresas, entidades y personas trabajadoras que desarrollan actividades de oficinas y despachos dentro de su ámbito funcional. Cuando hablamos de “entidades”, hablamos también de colegios profesionales y de las personas empleadas que trabajan en ellos. En definitiva, regulamos las relaciones laborales entre organizaciones y trabajadores, y eso nos interpela a todos.
Estar dentro para no delegar los propios intereses
Uno de los principales motivos para asociarse a OFYDES es sencillo pero fundamental: participar de primera mano en la negociación colectiva.
Formar parte de OFYDES permite aportar una visión directa, realista y concreta de los problemas que surgen en el día a día de oficinas, despachos y entidades profesionales. Cuestiones que, de otro modo, difícilmente llegarían a la mesa de negociación. Cuantos más seamos, mayor será la fuerza de la parte empresarial y mayor la capacidad de influir en un convenio equilibrado y ajustado a la realidad del sector. Nuestros asociados tienen acceso a información actualizada y de primera mano sobre el estado del convenio y una interlocución directa con quienes representan a la parte empresarial en la negociación.
Además, la asociación tiene un coste anual reducido y ofrece a cambio un valor muy claro: ofrece a sus asociados diferentes servicios gratuitos, tales como asesoramiento, información sobre ayudas, subvenciones, novedades legislativas, servicios telemáticos o plataformas digitales para llevar a cabo gestiones con las diferentes administraciones.
Conviene recordar que OFYDES representa exclusivamente a la parte patronal. Nuestra función no es confrontar por sistema, sino defender con rigor y responsabilidad los intereses de empresas y entidades, poniendo límites razonables a determinadas exigencias que, en ocasiones, se plantean desde la parte social.
Un margen de negociación cada vez más estrecho
Nos encontramos en un contexto normativo especialmente garantista. Muchas de las mejoras que antes podían negociarse en el marco del convenio hoy ya vienen impuestas por la legislación. Permisos que antes eran objeto de negociación ahora están regulados por norma, ampliando derechos de forma automática y reduciendo casi a cero el margen de maniobra.
Este escenario hace todavía más necesaria una parte empresarial fuerte y cohesionada. En pocos meses volveremos a sentarnos para negociar el próximo convenio, previsiblemente a partir de octubre de 2026, con la vista puesta en el de 2027. Si no queremos que se repitan bloqueos o negociaciones enquistadas, necesitamos llegar a esa mesa con mayor respaldo, mayor representatividad y una voz más sólida.
El absentismo, un problema estructural que hay que abordar
Uno de los grandes caballos de batalla de OFYDES es el absentismo laboral. No hablamos de recortar derechos ni de cuestionar situaciones legítimas, sino de poner coto a usos indebidos y a interpretaciones extensivas que, en la práctica, resultan insostenibles para muchas empresas, especialmente para las pequeñas y medianas.
El problema no es que existan permisos o derechos reconocidos por la norma. El problema aparece cuando se produce un abuso o un uso sistemático que desborda la capacidad organizativa y económica de las empresas. Complementos salariales al cien por cien en situaciones de baja médica, por ejemplo, pueden acabar incentivando comportamientos que no favorecen la recuperación ni la productividad, y suponen una carga difícilmente asumible para muchas organizaciones.
La normativa actual ha ampliado derechos de forma muy significativa, pero no siempre ha tenido en cuenta el impacto real que estas medidas tienen en estructuras empresariales pequeñas o medianas. Nuestro papel como asociación patronal es precisamente ese: defender que los derechos se mantengan, pero evitar que se conviertan en derechos mal entendidos o en fuentes de desequilibrio permanente.
Un llamamiento al sector
Desde OFYDES hacemos un llamamiento claro a empresas, colegios profesionales, entidades y organizaciones afectadas por el convenio de oficinas y despachos: implicarse es una necesidad, no una opción. Asociarse significa tener voz, información y capacidad de influencia. Significa contribuir a un convenio más realista, sostenible y adaptado a la realidad de quienes lo aplican cada día.
La negociación colectiva es demasiado importante como para dejarla en manos de unos pocos. Cuantos más seamos, más fuerte será el sector y mejores serán las condiciones para todos.